viernes, 27 de enero de 2012

La siesta.

Hacia calor, una paz de barrio estaba en el aire, las dos de la tarde en un verano soleado, con olor a mandarinas.

La casa, hermosa, cuidada, descansaba completa, de una mañana llena de ruidos caseros,  preparatorios para un almuerzo sencillo de domingo...que habia concluido.

La cocina estaba ordenada, los platos lavados y un minimo preparativo para el mate de la tarde, habia sido dejado en un rincon de la mesa de madera  sin pintura, a barniz, con cajon en el medio, como se usaba en ese entonces, donde las alacenas no existian y habia comodas vitrinadas y aparadores para guardar la loza......"los cubiertos estaban en la misma mesa♥....."

Todo estaba en espera... era la siesta.......los pajaritos tomaban agua de la manguera del fondo, en un platito dejado al pasar, pero con premeditacion absoluta , para q bebieran agua fresca, sin mas ...solo para compartir..
la casa descansaba, el patio estaba en sombra fresca por el parral y mi hamaca mecedora, vacia, esperaba algun visitante para mecerse al compas.

 Hacia las 5,  ya aparecian las ganas de estar bajo la parra del patio, a saborear los amargos para unos y los dulces mates para otros, segun la voluntad ...visitas de primos, tios o nadie, solo nosotros, era el lugar obligado de reunion,....... tazon de leche para mi......otros para mis primos,  era domingo y no se hacia mas q descansar y estar en la casa , felices, juntos, reunidos.



Recuerdo el olor a margaritas recien cortadas y a dalias, (que no me gustaban) , que mi abuelo traia del jardin del frente....hermosas, sanas, coloridas.
Era una epoca donde abundaban las mariposas, sobre todo blancas, grandes , q no se cansaban de volar jamas, habia unas de color ocre con amarillo y muy pocas en celeste con blanco y algun color mas q ya no recuerdo....

Es como una postal, en mi cabeza tengo esa imagen ... mi familia durmiendo la siesta y yo en el pasillo lateral de la casa, sentadita en silencio, con mis zapatillas rojas y un pantaloncito vaquero....amaba esa hora, porque habia ..silencio.
Lo disfrutaba tanto!, que rogaba se estire la siesta de los abuelos....la casa era magica, tenia sonidos y estruendos dentro de mi alma de niña que aun sin comprenderlo, habia amado ese sitio como nunca nadie
 lo amo primero.....
y deje alli mi amor y mis sueños, deje mi infancia y mi color celeste estupendo.... ame ese lugar de niña, como nadie hubo de amarlo primero.....

Teniamos una quinta en los fondos, un hermoso limon y un gallinero, donde tambien a esa hora de la tarde, las aves hacian silencio......

Era rara la hora, era hermoso ese tiempo
donde yo volaba  a solas , despegando del suelo, yo volaba en una magia que no era de cuentos.....yo vivia en esa casa como jamas volvi a vivir en otra,  ni siquiera .....en sueños.